lunes, 16 de junio de 2025

Angustia

                A veces la vida (el ritmo de la vida) me cansa. A veces me canso, de todo y de todos. Pero por alguna razón sigo adelante, como si nada pasara dentro de mí. Me pongo un poco de mal humor, carajeo un rato y listo. Nadie se da cuenta del mar de dudas, miedo, inseguridad y angustia que hay en mi interior.

               Ser mamá y ver tus errores es lo peor que podés sentir. No necesito el consuelo de que lo hago bien a manera, que nadie nace sabiendo ser padre y todas esas frases inventadas para evadir la realidad. NO.

               Yo sé que muchas veces actué de manera impulsiva, que hice muchas cosas que no estaban bien. Y sé que quizás, hice un daño irreparable. También sé que pude pedir disculpas y construir a partir de ahí. Pero la angustia que me genera no se va con nada.

               A veces necesito ponerle una pausa a este rol. Misión imposible de lograr. Entonces, me dibujo una sonrisa y sigo. Como me sale. Y voy al colegio, hago las compras, saco al perro, trabajo… Una angustia galopante…

               La mayoría de las crisis, tomo aire fuerte y exhalo. Unas lagrimitas en la ducha y listo. Pero lo que realmente necesito es un abrazo y llorar. Llorar mucho sin que me pregunten nada.

               Porque es agotador estar siempre bien y hacer que el mundo siga andando. Es agotador querer ser diferente y no poder. Es agotador ver cómo suceden las cosas y que se te escapan de las manos.

               De todos modos, creo, nada es para siempre, no?? Probablemente lo supere, como tantas crisis que sufrí. Las cosas irán sucediendo y esta angustia se convertirá en algo positivo en algún momento.

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